sin tiempo para detenerme a pensar en nada. sin un arma especial que me haga invulnerable
soy solo una molécula más del cosmos
cuántas vidas pasarán hasta que termine de girar una sola vuelta?
treintaytresyuntercio
una fracción que se me hace misteriosamente el todo
la hipnótica etiqueta girando
la espiral negra tornasolandose
cuando los ojos curiosos trataban de leer el sonido, la oscilación de esa espiral,
que cuándo nos atrapa no nos suelta mas.
las canciones, para quienes somos sensibles a ellas, son parte inseparable de nuestro paso por la tierra. cuando una canción entra en nuestra fibra humana nos transformamos, tal vez, de un modo espiritual. las historias se confunden, las personalidades se diluyen.
cuento a muchas canciones en mi grupo de amigos y la verdad es que nunca pude discriminar los unos de los otros: me he enojado tantas veces con canciones como con personas.
recuerdo infinitas etiquetas, pero si trato de recordar la primera que ingresó a mi retina creo que ésta sería la de "polydor". aunque también recuerdo muy vivamente las etiquetas de "Así...es la música", discos que salían editados en la revista "Así", "cm" de Capitol (también igual que "Así" una colección de discos económicos.), MH será mufa o no, pero recuerdo infinidad de canciones editadas por ese sello.
los primeros números que reconocí fueron el setenta y ocho y el treinta y tres ,
el dieciséis y el cuarenta y cinco.
hasta los siete años no pude tener mi primer disco en inglés. claro que en la clandestinidad me deleitaba con música de alto vuelo de esa lengua sajona.
si la música es un lenguaje universal, para mi padre el inglés no era lengua para ese lenguaje.
hoy el viejo no piensa igual aunque conserve su corazón criollo. la vida obliga a tolerar y ser tolerado, anque por uno mismo.
si me preguntan qué edad tengo, tengo treintaytresyuntercio. si me preguntan como me llamo, la verdad es que yo nunca me llamo (ni siquiera a silencio.) me llaman new o ñu, es lo mismo.
siento la triste necesidad de vivir en la belleza en un mundo en que es cada día más difícil encontrarla.
de todas maneras:
que suerte la música!
que suerte Nick Drake!
que suerte tanta linda canción que gira por el mundo.
los tiempos han cambiado, cambiaran y seguirán cambiando, pero la canción es la misma, mucho más allá de la alusión a Led Zeppelin la expresión es en sí sostén suficiente para la canción que viene registrando el hombres desde hace más de mil años.


Considero a Pink moon de Nick Drake como uno de los mas bellos discos de canciones en la historia. Things behind the sun es una canción de este álbum. de allí el titulo de este blog.
SPACE POP AGE
un chute de space pop age.me verás saltar de rama en rama, rojas ramas, hare rama.
la foto es actual (3/08). tomé la idea de un site en que hay fotos graciosas con tapas de lps.
Per-cus-sive jazz fue el primero de una extensa lista de tíluos que escuché y escucho aún, de éste estilo de música: una especie easy listening medicado especialmente para super stereo!
Debido a la cantidad de discos de esta serie, entre ellos algunos bastante aburrido, además como el hombre actual está por lo general con poco tiempo, recomiendo "the soud your eyes can follow" de "moonshake" maravillosa banda de los 90's de Dave Callahan, quien utilizando samples de esta colección ralizó un homenaje honesto e hilarante, que permanecerá en mi memoria como uno de mis discos favoritos en los 90's.
The Sound Your Eyes Can Follow (1994, Too Pure / American)Cosas como este disco y todo su background me hacen pensar y apreciar algunas cosas vividas, en su momento: por obligación. pero tan pronto parte esencial de mi paso por este estado.
pero éste dialogo no es tan lineal...
mi tío José era saqueador de tumbas, eso de joven. luego, enamorado, se hizo ladrón de bancos.
... era el año del mundial '78 y yo tenía cinco años, casi seis. estaba en medio de la barbarie del fin de la civilización, en Apostoles: Misiones.
mi tío José llega muy temprano a la mañana adornado de baratijas y huesos de alguna tumba que había estado saqueando durante toda la noche, aunque creo que tenia tiempo para mas de una fechoría por noche. la familia era un cumulo de "ochoas" tan sucio, feo y malo que nadie podía ejercer censura alguna sobre los actos del pobre "cachito" y de nadie en general.
yo estaba descubriendo la vida fuera de la ciudad y a pesar de creerme superado estaba siendo avasallado por una orda salvaje que; simultaneamente me obligaba a olvidar el intelecto para vivir la vida de los sentidos y al mismo tiempo me obligaba a pensar en todos y cada uno de mis actos.
Dios es acto puro...
ahí, en esa época tuve mi primer contacto con la religiosidad, con la milicia, el papel, la mascarada, etc a la enésima potencia...
luego de su saqueo, se ausento algunas hora, después supe que había ido a vender las cosas que había robado. antes de volver a la casa, que quedaba justo al final de la civilización, pasó por lo que seguramente sería la disquería de onda y compró dos discos: radioactivity de kraftwerk y dark side of the moon de floyd...
... yo estaba subido a una tacuara gigante cuando llegó a la casa de mi tía, que era la que tenía el único winco estereo, y me grito: "che porteño, vení a escuchar."
empezamos con radioactivity.
el cielo plomizo y el calor verde de la selva impregnaron mi nariz con perfume de lluvia tropical, la incertidumbre de "contador Geiger", la sensación de que la realidad es un sueño.
un sueño órgano-electrónico, las lianas, las vertientes y los animales, todo se volvió de repente un videogame de 8 bits.

